martes, 2 de febrero de 2016

Al Canellín por antiguos sedos beyuscos

AL CANELLÍN POR LOS ANTIGUOS CAMINOS DE LA CRUZ, EL CARBÓN Y LA LLOREA L' BEYU

DISTANCIA TOTAL:  13 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO: 1.000 METROS

 NOTA:  El descenso desde el Canellín a Llerimundi por el Camino del Carbón tiene partes en que el sendero es difícil de seguir, en especial en el último tramo donde sencillamente desaparece.
La bajada de Llerimundi a Rañes puede estar algo cerrada por la vegetación en especial en verano.
El camín de la Lloreda  tiene la dificultad de encontrarse muy cerrado en su arranque desde Rañes, si nos costó algo en invierno, en otra época del año debe de ser mucho más complicado.

 TRAMO 1:  PUENTE POMBAYON - BAENO - CANELLÍN


 Dejamos nuestro vehículo en un apartadero situado en las cercanías del Puente Pombayón km. 136 de la carretera N-625 , que fue fundamental en la comunicación de Amieva con San Juan de Beleño, Arcenorio y la región de la Uña. Es por eso que Ponga se extiende aquí por medio de la parroquia de San Ignacio a la margen derecha del Sella hasta las altura de Baenu (Amieva)

Avanzamos unos metros por la N-625 en dirección a León, tras cruzar el arroyo Redonda que forma un bonito salto junto a la carretera tomamos un sendero que sube bruscamente a nuestra izquierda, se trata del denominado Camín del Llacigon  (260 m.)

 


El sendero muy bien marcado, afronta duros repechos adentrándose en el monte Cuebu



Se arrima a los farallones verticales que cierran el monte y sale con tendencia a la izquierda


Ascendiendo por una llamativa canaleta entallada en la roca hasta alcanzar por ella una horcada (410 m.)


Tras la horcada el sendero hace un pequeño descenso en busca de la riega de la Redonda


Llegamos a un puente de cemento (390 m.) que atraviesa el arroyo Redonda, en el punto donde sus aguas se precipitan por una pequeña pero bonita cascada.


 Cascada de la Redonda


Arroyo la Redonda aguas abajo del puente.


Nuestro camino prosigue de manera ascendente por el sendero aun bastante marcado que se dirige hacia la cabaña de la Redonda 


Un vistazo atrás a este precioso rincón .


 Alcanzamos la cabaña la Redonda aún en buen estado de conservación y con pequeños prados aún aprovechados en su entorno
 

A partir de la Redonda el ascenso se acentúa, el sendero  asciende por un cerrado bosque de avellanos en primer lugar, que luego da paso a otro bosquete de encinas muy cerrado.  Apenas disfrutaremos de vistas durante este ascenso ya que siempre estaremos dentro de este tupido bosque.

Llegamos a un punto donde el bosquete da paso a una zona de canchales donde un pequeño abrevadero nos sirve de seña inequívoca


 En este punto haremos un giro brusco a nuestra derecha en dirección a los canchales que cruzaremos.  El sendero esta marcado y además una conducción de agua nos sirve de inequívoca guía.


Atravesando la enorme pedrera de La Llera


Un cierre para el ganado nos indica que estamos en la zona más aérea del sendero.  Estamos en el Sedo de La Cruz del Pico que nos da acceso al puerto de Baeno.  No obstante a pesar de la verticalidad del terreno, el camino tiene la anchura suficiente para no entrañar peligro alguno.



En la parte final del ascenso, el sendero que aquí se encuentra bastante bien conservado y en puntos con buenas armaduras, se retuerce en sucesivas revueltas en busca de las praderías inferiores de Baeno.


A nuestras espaldas el paisaje es sublime


Vale la pena tomarnos un respiro y disfrutar de estas vistas.


Baeno es una majada salpicada de verdes praderías que se entremezcla con bonitos bosques de hayas. Las cabañas se desparraman por doquier.  Se trata de un gran balcón donde contemplamos las espectaculares montañas de Ponga


La belleza, el silencio y la apacibilidad de estas praderías hacen que sea imprescindible hacer una parada y disfrutar de todo lo que nos rodea.  Nos encontramos en la parte inferior de Baeno (890 m.)


Aunque podríamos ascender directamente desde estas primeras cabañas hacia las proximidades del Pico la LLampa y el Canellín sin recorrer Baeno.  Creo que vale la pena el rodeo para adentrarse en esta preciosa majada.


Nos dirigimos sin rumbo fijo, en este oasis de hayas, praderías y cabañas en un mundo de caliza y abismos que la rodea.



Tras recorrer un tramo Baeno, tomamos una amplia hondonada de praderías que mira al norte.  Desde ellas vemos nuestro primer objetivo de hoy:  El pico la Llampa Baeno(izda. en la foto).  Nos dirigiremos primero hacia la collada Joniella, situada entre esta cumbre y Las Boleres (dcha. de la foto)  atravesando un espectacular hayedo.


Todavía seguimos recorriendo mas praderías y cabañas de Baeno.


Sencillamente espectacular el hayedo que recorremos en nuestro camino hacia el collado Joniella



Collado Joniella (1.080 m.) en sus proximidades encontramos una buena cuadra.  Desde aquí acometeremos la ascensión a la Llampa  por su cara oriental.


Llegando a la cumbre de La Llampa


La cumbre de la Llampa es alargada y con pocas vistas al norte debido al hayedo que cubre esta vertiente.  Existe un montón de piedras en forma de mojón en lo que parece el punto mas elevado de esta alargada cumbre (1.154 m.). Las vistas sobre la zona del Occidental son preciosas.



Seguimos el fácil cresteo de La Llama en dirección oeste (O) hasta donde la cresta se suaviza aún más y se amplía.  En este punto la abandonaremos a nuestra derecha dirección norte para internarnos en el hayedo en claro descenso.


Otro precioso hayedo por el que descendemos un corto tramo.


Hemos de fijarnos en una pequeña elevación que no es otra cosa que la cresta del Canellín.  Conviene tomarla en un primer momento por su derecha


Fácil de recorrer, solo tiene unos metros finales algo más expuestos pero con anchura suficiente para que no de mucha sensación de patio.


Alcanzando la cumbre del Canellín  (1.108 m)


A pesar de su modesta altura y ser más baja que la cumbre de La Llampa de la que venimos, es para mi el más fantástico mirador de la zona.  Un autentico bastión que cierra Los Beyos  y que nos permiten ver las vegas bañadas por el Sella aguas abajo de la foz a vista de pájaro.

 
Perfecta vista sobre Amieva y su sierra.


Y al igual que la cumbre de la Llampa es un buen mirador para la vertiente occidental del Cornión.



TRAMO 2: CANELLÍN - RAÑES - LA LLOREDA L'BEYU - PUENTE POMBAYON



Para retomar nuestro camino, no nos queda más remedio que desandar los primeros metros de la cresta en dirección sur.


 Mientras avanzamos por la cresta, nos hemos de fijar a nuestra izquierda (dirección E) una pequeña hondonada libre del hayedo a la que hemos de descender por el punto que veamos más fácil.  Luego nos alzaremos a una pequeña elevación caliza donde si nos fijamos bien veremos la traza de un antiguo camino (puntos rojos) que nos llevan a una horcada


Llegando a dicha horcada donde en la otra vertiente nos espera un extenso hayedo.  Nada más cambiar de vertiente hemos de fijarnos en la traza del camino que aunque en un primer momento parece que toma otra dirección, tras un quiebro nos desciende por este hayedo.


 El frondoso hayedo cubre Hoyos del Canellín, situados al norte de Joniella y La Llampa. El sendero se pierde entre la hojarasca y la caliza y reaparece esporádicamente con algún tramo donde se aprecia antigua armadura y empedrado.


En esta zona de pequeños jous hay que estar avispados para no perder la traza del camino y para orientarse. 
Unas marcas de pintura y algún jito nos ayudarán a no perderlo. En el tramo que vemos en la foto el sendero hace una travesía en diagonal en el que vuelve a aparecer mucho más marcado.

 

El descenso se hace más pronunciado a través del hayedo mientras el sendero para salvar el desnivel traza numerosas revueltas


Dichas revueltas  concluyen junto a un cierre de alambre.  El motivo es impedir el posible avance del ganado por el sendero que ahora hará una travesía diagonal superando una zona muy vertical.


Punto en el que el sendero, que se intuye muy bien, comienza esta travesía pegado a la roca.


Estamos en el tramo más bonito de este camino, que aún no mencione, pero  que recibe el nombre del "Camín del Carbón",  ya que era utilizado para bajar carbón vegetal que hacian con la madera de este hayedo, para una fragua existente en Ceneya y que fue utilizado hasta finales del siglo XIX.
En horizontal con una buena caja, atraviesa un tramo entallado en la roca con unas vertiginosas caídas que se precipitan hacia Llerimundi.


Dejamos atrás el tramo horizontal y comenzamos otro fuerte descenso, a la vez que el camino se empieza a desdibujar.


Concluido el tramo más vertical el sendero  hace un giro brusco a la derecha,  pero el paso del tiempo y su abandono no perdonan y ha terminado de borrar toda huella del sendero en esta parte del descenso.  Solo las marcas de pintura o nuestra intuición nos permite seguirlo aunque ya apenas volveremos a tener rastro de aquel antiguo sendero.


Al final hay que acabar bajando a "pelo gocho".


Sin excesivo problema llegamos a Llerimundi   (distinto sería intentar encontrar este camino del Carbón en el sentido contrario).
En Llerimundi donde encontramos numerosas cabañas en muy buen estado, enlazamos con la pista que desde Baeno nos lleva a la carretera que une Ceneya con Amieva.

La pista la vamos a seguir un corto tramo ya que pronto hemos de abandonarla para tomar otra pista a nuestra izquierda que se dirige a un collado donde encontramos varias cabañas


La pista continua aun unos metros por la vertiente contraria que mira ya al Sella, descenderemos hasta el punto donde esta llega a las ultimas cabañas y se arrima a los contrafuertes verticales del Canellín.


Hemos de fijarnos a nuestra derecha en un perdido sendero que desciende valle abajo.


  No obstante el sendero está muy abandonado y al final acabamos saliendo de su traza, descendiendo primero por alguna pradería para luego salir a un bonito castañar con algún ejemplar centenario.


Dejamos una cabaña a nuestra izquierda y seguimos descendiendo por el castañar hasta encontrarnos con esta fuente.


A partir de aquí el sendero lo encontramos algo mas marcado y seguimos el descenso mientras no dejamos de ver impresionantes ejemplares de castaños.


De esta forma alcanzamos Rañes (280 m) donde al pie de estas cabañas arranca una buena pista que nos desciende hasta la carretera N-625


Desde Rañes vemos la agreste cara norte del Canellín.


Si queremos facilitar el recorrido solo nos restaría bajar unos metros la pista para llegar a la N-625 y seguir por ella los cerca de dos kilómetros que nos separan del Puente Pombayón donde tenemos los vehículos.
Pero queremos conocer uno de esos espectaculares senderos antiguos que utilizaban los pastores de esta zona de los Beyos.  El conocido como Camín de la LLoreda'l Beyu.
El problema es que dar con el desde Rañes es complicado ya que se encuentra muy cerrado por la maleza en su arranque.
Si os sirve de guia nosotros descendimos unos metros desde Rañes por la pista hasta alzarnos a un empinado prado que hay a la izquierda (está sin ningún tipo de cerramiento)
a la izquierda del prado, observaremos una especie de antiguo sendero ya cerrado por la vegetación, hemos de intentar seguir por el.



Siguiendo algún rastro de animales que nos permite superar la maleza (ojo con este tramo de finales de primavera a finales de otoño que puede ser una pesadilla) conseguimos dar con lo que parecía un sendero más claro y efectivamente nos topamos con jitos (entiendo que quizá haya forma mejor de dar con este camín)


Y nada mas que nos arrimamos a zonas mas verticales empieza lo guapo.  No podemos dejar de admirar el trabajo de aquellos paisanos para vencer un terreno tan agreste como este de Los Beyos y poder "domesticarlo" y permitir la realización de sus tareas.


Pronto alcanzamos el paso más bonito de este camino.  Se trata del seu'l Teyeu. donde se salva un vertical paré gracias a la colocación de unos troncos anclados contra la   pared.


Sencillamente espectacular.  Nunca dejaré de admirar estos sedos pastoriles.


El sendero que discurre siempre paralelo al Sella y a la N-625 entra en una zona mas abierta,atravesando un enorme pedrero, esta zona se denomina La Llera.


 Un argayo se llevo en este tramo las armaduras del camín teniendo que salvar el paso como buenamente se puede.


Seguimos avanzando por el sendero que en esta parte tiene una caja muy marcada y unas espectaculares armaduras.


Octavio de Viboli me enseñó el otro día un cantar que hace referencia a este ancestral camino:
"Camín de la LLoreda, camín de mil sudores vereda de valientes en madreñes y zurrones. Zagales con guiyaes y rebaños de cabarres, oveyes con lladasques, con sarna les cabres.... Los pastores van contentos y los perros muertos de fame."


La única pega a este incomparable sendero, es que pasa todo el tiempo junto a el la linea de tendido eléctrico que afea un poco, el recorrido. En las fotos he eliminado de la vista dicho tendido.




El camin de la Lloreda nos devolverá a la N-625 justo a la altura del Puente Pombayón donde tenemos los vehículos