jueves, 14 de agosto de 2014

SUSARON (ARISTA ESTE) Y APAREJO GRANDE

SUSARON (ARISTA ESTE) Y APAREJO GRANDE

DISTANCIA TOTAL:  15 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO: 1.100 METROS


 Siguiendo la carretera LE-331, una vez pasado Puebla de Lillo (viniendo de Asturias), justo en el punto donde la carretera cruza el Río Porma (p.k. 24) tomamos una pista a la derecha que se dirige al antiguo pueblo de Camposolillo.  A los pocos metros de tomar la pista vemos a nuestra derecha unos establos recién restaurados.  En este punto dejaremos los vehículos  (1.110 m.).  Tomamos junto a dichos establos el valle que arranca en dirección oeste y que nos acerca a la mole caliza del Susarón.


Pronto abandonamos el fondo del valle para alzarnos a nuestra derecha en busca del comienzo de la arista oriental del Susarón.




Alcanzamos la caliza y comenzamos un ascenso que en este arranque es muy suave.  Empezamos mientras  a disfrutar de las impresionantes vistas que tendremos en toda esta ascensión sobre el valle del Porma.



En seguida buscamos ascender por la misma cresta, mucho más entretenida. El desnivel empieza a incrementarse.


Buscamos la arista siempre que nos es posible, teniendo en todo momento a nuestra izquierda los impresionantes cortados de su vertiente meridional.


Lo bueno de esta arista es que si el terreno se complica al ascender por ella, siempre nos podremos dejar caer para la derecha donde el ascenso siempre es mucho más sencillo.


Pero como es más entretenido volvemos nuevamente a la arista.


Los respiros que nos tomamos en el ascenso nos permiten disfrutar de las preciosas vistas sobre el valle del Porma y la Puebla de Lillo.


Una pequeño hombro (1.669 m) en la arista nos hace tomarnos una pausa en la ascensión y contemplar lo que nos resta para alcanzar la cumbre del Susarón que ya tenemos a la vista.


Ahora viene el tramo más impresionante de la arista.  En algún momento hay incluso que usar las manos, pero es técnicamente muy sencillo.


Aunque en las fotos parezca muy aérea es un tramo muy sencillo en el que solo habría que usar las manos para apoyarse.  


las cortadas a nuestra izquierda  , de impresión


Otro pequeño hombro (1.795 m.) nos hace perder altura .  Luego para culminar el ascenso hemos de rodear por la derecha la primera de las antecimas que tiene el Susarón.


Nos resta algo menos de 100 metros de desnivel para alcanzar la cumbre.  Desde los últimos repechos de la ascensión damos un vistazo atrás hacia la arista por la que hemos ascendido.


Alcanzando la cumbre del Susarón con vértice geodésico y 1.881 metros de altura.


Ahora a disfrutar de sus vistas.  Hacia el este su arista y el valle del Porma.


Hacia el oeste...


Hacia el sur con unas vistas inigualables sobre el Embalse del Porma


Continuaremos el recorrido que nos llevará a una cumbre menos conocida:  El Aparejo Grande.  Para ello seguimos en dirección oeste para descender por la vertiente contraria hasta el collado que tenemos a nuestros pies, y luego seguir la cumbrera que nos llevará hasta el Aparejo Grande.


Ya situados en un primer collado (1.530 m.) damos un vistazo atrás hacia esta "laderona" de la vertiente oeste del Susarón, lugar más habitual para su ascenso.


Continuamos en busca de la Collada de Barbadillo (1.465 m.) antes hemos de bordear por su vertiente sur, una pequeña cumbre caliza.
A esta mano izquierda (vertiente sur) tenemos el valle de Barbadillo por el que descenderemos más tarde.  Si no queremos complicarnos la vida la mejor forma para descender por el se hace desde la misma collada de Barbadillo.


Desde la collada de Barbadillo continuamos por una ancha pista que nos llevará hasta las cercanías de la cumbre del Aparejo Grande.


Fácil y corta ascensión hasta esta cumbre del Aparejo Grande (1.738 m.) que nos aporta una bonita vista de la cumbre del Susarón.



La cuerda por la que descenderemos, para después dejarnos caer hacia la izquierda al Arroyo de Barbadillo


Una pequeña cumbre nos hace tener unas buenas panorámicas sobre el Susarón el valle de Barbadillo y el resto de cuerda por la que pensamos seguir el descenso (flecha roja).
Como os mencioné antes, si queremos no meternos en complicaciones, podríamos bajar al valle desde el collado de Barbadillo (línea amarilla)


Seguimos el avance muy felices aprovechando un cortafuegos.


No obstante la altura que empieza a tomar los piornos que nos rodean nos empieza a hacernos temer lo peor.


Descendemos al collado que vemos en la foto (1.535 m.)donde nos encontramos con  un piornal que nos cierran totalmente el paso.  Así que optamos por meternos en el pequeño robledal que sale desde el mismo collado a probar suerte y ver si se puede descender.


Tras unos metros en el que al salir del robledal nos tenemos que pelear con las escobas pronto aparece ante nosotros un hayedo que como sabemos están totalmente limpios y nos permiten un descenso hacia el valle a priori cómodo.


Pero enseguida se acaba y nos encontramos con esta pedrera por la que, por suerte, también se baja sin dificultad.  Luego nos volvemos a meter por el hayedo para descender por la vallina que se forma al final de la pedrera y por la que alcanzaremos el fondo del valle de Barbadillo.


Un vistazo atrás del pedrero por el que hemos descendido.


Llegando al precioso valle de Barbadillo con la cumbre de Susarón enfrente.


Al llegar al valle nos encontramos con una pista que arranca en este punto y por la que descenderemos el valle.


La cómoda pista corre paralela al arroyo Barbadillo.


Abandonamos el valle para atravesar una zona de praderías desde la que vemos los impresionantes cortados de la arista del Susarón.


Solo nos resta seguir prácticamente en llano la pista que va próxima a las aguas del embalse de Porma.





Hasta entrar en el abandonado pueblo de Camposolillo donde vemos las ruinas de su antigua iglesia.


Camposolillo es un pueblo fantasma, propiedad de la CHD (Confederación Hidrográfica del Duero). Fue expropiado, pues aunque las aguas no llegan a él las tierras de labor fueron anegadas al llenar el embalse


Despues de abandonar el pueblo solo nos resta seguir la pista unos metros hasta llegar al punto donde tenemos los vehículos.