jueves, 28 de agosto de 2014

Canto Cabronero y Travesedo de Beza

CANTO CABRONERO Y TRAVESEDO DE BEZA DESDE RESTAÑO

DISTANCIA 19 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO  1.600 METROS

NOTA: El planteamiento de nuestro recorrido era hacerlo desde Restaño para evitar hacer varios kilómetros de la para nosotros muy conocida senda de Arcediano y buscar un antiguo sendero que comunicaba la majada de la Ceremal a orillas del Dobra con la mencionada Senda del Arcediano.  Resulto que el sendero se perdía en un monte cerrado por la maleza.
Por tanto si no queréis complicaros la vida, recomiendo comenzar desde la collada de Angón y subir por el Arcediano.

TRAMO 1: RESTAÑO - SENDA DEL ARCEDIANO - MAJADA DE SABUGO


Dejamos el vehículo junto a la Central Hidroeléctrica del Restaño (700  m.), abastecida por las aguas que provienen de la presa de la Jocica.
Seguimos por la pista que junto a la central cruza al margen derecho (hidrográfico) del Dobra, siguiendo las marcas del PR PNPE-7 "Ruta de la Jocica" .



 Pronto  damos vista a la cumbre del Cabronero que será la cima que ascenderemos en este día.


A los pocos minutos llegamos a una desviación donde un letrero nos indica que el camino de la derecha nos dirige a la Ceremal.  

Desde el mismo cruce divisamos la ladera por la que desde la Ceremal ascenderemos por el supuesto sendero que nos llevaría hasta el Arcediano. 
 La línea amarilla continua nos indica el sendero marcado.  Luego nosotros giramos a la izquierda (puntos amarillos) por un sendero que parecía el más marcado pero que pronto se pierde y nos hace subir por un terreno muy malo hasta alcanzar la parte alta de la ladera junto a una torre del tendido eléctrico.

Cuando llegamos a la majada de Cueries  un pastor nos explico que no teníamos que habernos desviado tanto a la izquierda y subir más o menos por donde os pinto en la línea roja (aunque a decir verdad sobre el terreno nosotros no lo vimos tan claro)


Para llegar a la Ceremal hemos de cruzar el río Dobra por un puente en buen estado.  En este punto hay unas buenas pozas para pegarse el baño,  si no somos muy frioleros.


Majada de la Ceremal (765 m.), buenos pastos y un par de cabañas en buen estado.


Como os expliqué  unas fotos atrás el sendero que unía la Ceremal con la majada Cueries , ya próxima al Arcediano, se acaba perdiendo y quizá más por equívoco nuestro, acabamos subiendo por un tramo malo de caliza mezclado con matorral muy alto.  


Conseguimos subir a la parte alta de la ladera en cuyo punto superior hay un poste del tendido eléctrico que nos puede servir de orientación. Al otro lado ya podemos ver las praderías sobre las que se asienta la majada de Cueries donde solo quedan un par de cabañas en mal estado


Seguimos ascendiendo las praderías en busca de la Senda del Arcediano y dejamos atrás la majada de  Cueries donde al fondo vemos la única cabaña que conserva el tejado.


Alcanzamos la empedrada senda del Arcediano (1.080 m.)  por la que seguimos en dirección sur


A nuestra izquierda el valle del Dobra y asomando las aguas de la presa de la Jocica


Por terreno prácticamente llano alcanzamos la bonita majada de Sabugo (solo estropeada por el tendido eléctrico que la cruza).


Majada de Sabugo (1.140 m.) con una buena fuente en su extremo sur.


TRAMO 2:  SABUGO - C.CABRONERO - TRAVESEDO BEZA - VOZ DE LLAVIÑERU - SABUGO.



En la majada abandonamos la senda del Arcediano y giramos a nuestra izquierda para vadear el arroyo Toneyo y ascender por una amplia vallina "Valde de les Lliñes" que nos acerca a la cumbre del Cantu cabronero.


Dejando atrás la preciosa majada y praderías de Sabugo.


La subida es dura y muy monótona.  Por esta vallina ascendemos 500 metros en muy corta distancia hasta alzarnos a un hombro en su parte superior.


Aburrido del monótono ascenso por la vallina me salgo a una zona de caliza que hay a mi derecha y asciendo por ella y aprovecho a realizar unas fotos hacia el Valdepino y el valle de Toneyo.


Culminamos la sufrida canal (1.710 m.)


Pero no hay descanso y seguimos subiendo por una pindia llomba que nos acerca hasta las estribaciones rocosas de la vertiente este del Cabronero.  A los pocos metros de la subida nos encontramos con la vía de subida más común al Cabronero y que se encuentra marcada con jitos.  Esta ascensión nos hace girar a nuestra izquierda (flecha amarilla)


Existe una opción más directa (marcada también con jitos) que asciende al Cabronero por una canaleta que vemos en esta foto.


 Esta subida es más entretenida que la vía normal y tiene un arranque en el que es necesario realizar una trepada muy sencilla.


  La salida a la cresta de la vía normal nos sitúa entre la cima Occidental del Cabronero y la Central. Ascendemos a ésta última, desde donde ya divisamos la cima principal. 
Hacia nuestra derecha en primer término la cima occidental del Cabronero y al fondo la Peña Beza.


 Superamos la cima central y ya vemos la oriental y más alta de las cumbres del Cantu Cabronero donde está situado el buzón de cumbres.


Cima del Cantu Cabronero (2.000 metros) en cuya cumbre en su tiempo existió una gran cruz que no aguantó el paso del tiempo.


El Canto Cabronero es un inmejorable balcón sobre el macizo del Cornión.


A nuestros pies el valle del Dobra que nos separa del Cornión.


En la vertiente contraria el valle de Toneyo y las praderías de Sabugo que nos separan de la cumbre del Valdepino.


El descenso lo haremos por la vía más usada, por la que se desciende sin siquiera usar las manos.
 Nos vamos en busca de las amplias praderías  situadas al oeste del Cabronero y Peña Beza.


Dejamos a nuestra izquierda la cumbre de las Cebolledas e iremos rodeando por su derecha la cumbre de Peña Beza hasta alcanzar un collado situado en su vertiente suroccidental.


Desde el collado (1.800 m) damos un vistazo atrás hacia estas preciosas praderías y al fondo la mole del Canto Cabronero.


En el collado hacemos un giro para tomar dirección este en busca del espectacular Travesedo de Beza.  Aérea traviesa herbosa situado en la parte superior de la vertical vertiente oriental de la peña Beza.
Antes de comenzar el Travesedo de Beza hemos de alzarnos a una collada contigua a la que nos encontramos.


A partir de aquí solo resta disfrutar de esta espectacular traviesa colgada al vació pero con una anchura suficiente para no entrañar peligro alguno.





Las vistas sobre el Cornión y los bosques de Barcinera, Carombo y Vegabaño son de autentico lujo.


Un vistazo hacia atrás....


Un último repecho antes de terminar esta espectacular traviesa.


Desde el final de la traviesa, miramos atrás y la vemos en su totalidad.


El travesedo termina en un airoso hombro (1.790 m.), que para mi es de los más bonitos que he conocido.  Las vistas hacen que merezca la pena pararse un tiempo a saborearlo y deleitarse de lo que nos rodea. 


Nos encontramos en la vertiente oriental de la Peña Beza que se desploma sobre el profundo valle del Dobra.  En esta vertiente nos encontramos una amplísima pero inclinada pradera.  Se trata de la pradera de las Segadas.  Por ella haremos el descenso siempre paralelos a los contrafuertes que desde peña Beza se precipitan al fondo del valle.


La pendiente cada vez se hace más pronunciada a la vez que hemos de irnos arrimando al vertical espolón rocoso que desciende desde la parte superior de la Peña Beza hacia el valle del Dobra


La zona de las Segadas concluye en una pequeña repisa situada entre el espolón rocoso a nuestra izquierda y las verticales canales que se precipitan hacia el monte la Troncada.  Trochas de animales nos permiten pasar sin mayor problema.


Un vistazo hacia arriba nos da buena muestra de lo pindio de este descenso.


Seguimos descendiendo pegados al espolón evitando algún cortado como el situado en el punto donde vemos ese solitario árbol y donde la trocha nos hace pasar entre este y la pared rocosa.
Unos metros más abajo hemos de alzarnos al espolón rocoso a través del único punto que vemos viable.  Vemos claramente una linea herbosa que se alza a lo alto del crestón y que nos indica claramente que ese es el punto, se trata del Seo la Jaya.

Si siguiéramos bajando pegados al crestón llegaríamos hasta el valle del Dobra en las proximidades de Carombo, siendo esta una buena posibilidad para regresar hasta Restaño por la senda de la Jocica.  Pero nosotros queríamos conocer toda la vertiente este del Cabronero y Beza.


Un vistazo atrás hacia este punto en el que el desdibujado sendero evita las verticales caídas arrimándose al espolón rocoso.


Según perdemos altura vemos más claramente el sedo la Jaya por donde ascenderemos.


Son algo menos de 100 metros de desnivel el que hemos de ascender, pero son tan pindios que a veces hay que subirlos a cuatro patas.


Alcanzamos  el collado por el que superamos el espolón rocoso (1.585 m.).  En el otro extremo vemos inconfundible la silueta del Cabronero.  En medio una zona caliza bastante caótica.


Miramos hacia atrás y vemos el bonito descenso que hemos realizado desde las Segadas que son los prados que vemos en la parte alta de la peña hasta llegar al arranque del sedo la Jaya.



Perderemos un poco de altura y nos aproximaremos a Llaviñeru, donde existía una antigua majada, a la que no es necesario bajar para no perder tanta altura.  En lugar de eso nos alzaremos al espolón que desciende del Cabronero por el primer sitio accesible que apreciamos.


Un vistazo atrás y vemos el collado desde donde venimos y donde si hacemos el recorrido en sentido contrario podemos coger el sedo la Jaya.


Al traspasar el crestón rocoso (1.560 m.) tenemos una enorme ladera herbosa.  Aquí nos envolvió la niebla lo cual nos hizo desorientarnos un poco.  Lo aconsejable es ir llaneando con ligera tendencia a perder altura para toparse con el sendero que proviene de Llaviñeru. Imagino que sin niebla este tramo es muy fácil.


Recorreremos esta ladera  que cae sobre el Dobra, durante algo más de 1 kilómetro hasta llegar a la Voz de Llaviñeru (1.530 m) collado por el que traspasamos la cresta norte del Cabronero para pasar a su vertiente noroccidental  que mira a la majada de Sabugo.
Desde la Voz de Llaviñeru la niebla nos deja dar un último vistazo a esta ladera que hemos recorrido y al macizo del Cornión.


Descendemos en dirección oeste en busca de la majada de Sabugo por un camino que según vamos perdiendo altura aparece cada vez más marcado y que atraviesa el hayedo de La Jaeda.


Ya en Sabugo regresaremos por el mismo camino que hemos realizado esta mañana.  Insistiendo que si no os queréis complicar la vida lo hagáis desde la collada de Angón, de forma que solo os restaría descender por la senda del Arcediano.